Los retos virales en las RRSS

En el colegio Arenales Carabanchel fomentamos una estrecha colaboración con los padres de los alumnos, y queremos proporcionar a las familias la ayuda necesaria para llevar a cabo su labor como primeros educadores de sus hijos.

Con este fin, os recomendamos los consejos que nos ofrece la Fundación Aprender a Mirar una entidad respaldada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, sin ánimo de lucro, que trabaja por la defensa de los usuarios de los medios de comunicación audiovisual, en especial, de los niños y los jóvenes, a través de la formación, la información, la acción social de prevención, denuncia y defensa y la promoción de valores.

Hoy os proponemos este vídeo sobre los «retos virales», con Cristina García, Psicóloga sanitaria y profesora del Programa de Educación Visual Aprender a Mirar y de la Asociación de Consumidores de Medios Audiovisuales.

Los retos virales son desafíos que se propagan en las redes a través de internet a gran velocidad, desde los más inofensivos como el reto, “Water Flip Challenge”. Sin embargo hay desafíos que ponen en peligro la integridad física, propia o la de otros, como el desafío del “Hielo y sal”, o el “Rompebocas”.

¿Son más valiosos los likes y los comentarios que la salud propia y la de los demás?

Existen retos en apariencia inofensivos pero que en la realidad no lo son tanto, por ejemplo, el reto del cubo de agua helada (Ice Bucket Challege), que puede provocar paradas respiratorias y cortes de digestión.

¿Por qué tienen tanto éxito y difusión?

Dos factores clave:

  • Conseguir likes a cualquier precio. A la pregunta, qué harías tú para conseguir más likes, muchos son capaces de exponer su vida privada, exhibir su cuerpo, e incluso jugar con su salud, su vida y la de los demás. Los likes, son caros, y hay internautas que están dispuestos a pagar cualquier precio.
  • Grabar y compartir. Hoy día, si algo no lo compartes, no ha pasado. El reto en sí mismo, no tiene tanta importancia, lo importante es grabarlo y compartirlo.

Esto está generando un impacto social de tal medida, que se hace necesario un mayor acompañamiento de los adultos a los jóvenes.

Los padres, educadores, y profesionales de este ámbito debemos formarnos más.

Algunas herramientas de prevención que podemos destacar son:

  • Contribuir a una sana autoestima de los adolescentes. Que no dependa de la opinión y las expectativas de los demás.
  • Fomentar la comunicación en la familia, tanto entre padres e hijos, como entre hermanos.
  • Supervisar los contenidos a los que acceden.

Educar en responsabilidad para el buen uso de los medios digitales, a nuestros hijos, es hoy día una cuestión de gran importancia en la que debemos implicarnos de forma activa, supervisando, y estableciendo lazos de comunicación y diálogo, siempre desde el cariño, el respeto y la valoración personal.

La educación es la base de un futuro feliz para ellos/as.

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