Consejos sobre el SHARENTING

Con las redes sociales muchas personas han encontrado en estas plataformas el ecosistema idóneo para publicar y compartir fotos y vídeos de diferentes momentos de la vida de los menores, acompañándolos de comentarios (entre los que puede figurar el nombre o la edad, etc.), lo que sin duda supone el comienzo de su «huella digital», sin tener en cuenta el día de mañana, cuando puede que ello no sea del agrado de nuestros menores.

Se trata, por tanto, de una práctica no exenta de riesgos y que debe ser considerada y meditada con calma, pues no siempre resulta tan inocua como parece.

¿Qué es el sharenting?

Sharenting proviene de la unión de share y parenting (compartir y paternidad, compartir la paternidad). Básicamente hace referencia a la acción de compartir fotografías de nuestros hijos a través de las redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp.

PantallasAmigas, con la colaboración de la Agencia Española de Protección de Datos, ha lanzado la campaña ’10 razones para el sharenting responsable’, que aborda las cuestiones que los padres debemos tomar en cuenta antes de subir imágenes a la Red:

  1. Tenemos la obligación de cuidar su imagen e intimidad, no el derecho de hacer uso arbitrario de ellas.
  2. Nuestro hijo/a no gana nada con la publicación de las imágenes.
  3. Puede haber distintos criterios sobre qué y cómo se comparten las imágenes de los menores por parte de sus progenitores. 
  4. Es posible que no seamos consciente de cómo se están difundiendo esas imágenes. 
  5. Es necesario limitar con quién compartir la información y elegir la plataforma adecuada.
  6. Una imagen inocente puede contener detalles de contexto importantes e incluso geolocalización.
  7. Al compartir las imágenes con otras personas, estas pueden asumir que eso significa que las pueden publicar y que las imágenes no son tan privadas. 
  8. Lo que publicamos escapa de nuestro control para siempre. 
  9. Compartir imágenes de otras personas sin su consentimiento puede ser una infracción de la normativa de protección de datos.
  10. En ocasiones extremas puede comprometerse la seguridad de miembros de la familia. 

Compartir una fotografía de un hijo en redes sociales es una decisión totalmente personal que nadie tiene derecho a juzgar. Además, no tiene por qué tener nada malo si cuidamos y tenemos en cuenta estas líneas rojas:

  • Evita fotos comprometidas para el menor.
  • Busca encuadres en los que no se les reconozca.
  • No compartas datos personales.
  • Háblalo antes con ellos
  • Configura la privacidad de la red donde publicas.
  • Sentido común.

Podéis leer este artículo completo, tan interesante, en la newsletter de CECE

Respetar la privacidad de nuestros hijos es importante para su futuro; basta con aplicar el cariño a nuestros hijos y el sentido común.

Esperamos que estas reflexiones os sirvan de ayuda en la educación de vuestros hijos.

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